una mujer que sueña III / lila feldman

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Empieza su trabajo de análisis acorralada por los miedos, las evitaciones y tantísimas medidas defensivas con las que logra, apenas y a duras penas, salir de su casa.

Esas barricadas que la protegen constituyen la peor de las trampas. Murallas que cada vez reclaman construir otras nuevas, mientras imagina que llegará el día en que habrá medida absoluta y eficaz, la última.

Sus sueños son pinturas vivas, a veces, y otras el compás y mapa capaz de cronometrar tiempo y espacio, continuando en esa rara lengua el idioma de la vigilia.

Le puso un nombre a ese dispositivo de control que la parasita y entonces podemos jugar con él. Como si ese nombre fuera el grito de “piedra libre”, que desenmascara y alivia.

La veo ahora abrazada a un deseo por demás ambicioso, en el que se embarca con pasión. No es un proyecto más, uno entre otros, fragmento de la vida creativa que lleva, es deseo puro. Ocupa su sueño y su insomnio. Me cuenta de qué maneras va a incluir sus miedos y sus defensas en él, lo más perturbador se entrama a ese movimiento capaz de traspasar fronteras, allí su ánimo curioso y empedernido, está creando algo que aún no posee representación en el mundo. Está creando.

Me dice: “Estoy inventando, me doy cuenta que hay algo poético ahí, porque entiendo algo de lo que soy mientras lo hago, y al mismo tiempo lo transformo” (aclaro que el suyo no es el arte de la palabra, pero sabe definir tan hermosamente la potencia poética… y analítica).

Yo la escucho y la acompaño. Le digo, me digo también cuando me escucho, cuando en su escucha afectada la emoción nos gana: del miedo no se sale con barricadas y medidas de seguridad. Al miedo no se lo tranquiliza.

Del miedo se sale deseando.


Lila Feldman es psicoanalista y escritora.  Ideó y coordina los talleres “El coraje de narrar “. Publicó el libro premiado “Sueño, medida de todas las cosas “, colaboró en otros, y publicó diversos artículos y publicaciones en Página 12 y distintos medios.



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